viernes, 3 de febrero de 2017

Capitulo 6: Una caminata inesperada



Estaba Mino allí de pie, podía ver la preocupación en su rostro, se acercó a mí y a la vez yo Salí de la puerta y la cerré. Tomo mi cara con sus manos, estaban heladas, me mira sin decir nada y me abraza, yo me quede congelada, no lo esperaba.
Mino: pensé que te había ocurrido algo.
Me suelta me vuelve a tomar la cara, pude ver una paz en sus ojos, pero seguía sin entender la situación.
Hari: ¿porque me iba a ocurrir algo?
Mino: pensé que fans te habían reconocido y te habían hecho algo, porque te vieron conmigo aquel día.
Hari: no, estoy bien, pero agradezco tu preocupación.
Mino: ¿porque no contestaste el teléfono?
Hari: Salí y lo dejé en casa, solo fue eso, ¿decía algo importante? (fría)
Mino: eh no (triste), bueno, creo que es mejor que eme vaya.
Hari: sí.
Mino: adiós.
Hari: mmm
Voltee, iba a entrar, pero Mino tomo mi muñe, me gire y lo mire.
Hari: ¿ocurre algo?
Mino: no hagas que me preocupe así otra vez por favor.
Hari: no pedí que lo hicieras.
Aun su mirada reflejaba tristeza, creo que fui demasiado dura con mis palabras, algo en mi quería disculparse, pero mi orgullo me lo impedía, soltó mi muñeca y se subió a su auto, entre a casa, mi familia me quedo mirando muy curiosa.
Mama: ¿quién era?
Hari: nadie importante.
Hanna: ¡mentira! Era Mino, podía escuchar su voz a través de la puerta.
Hari: no, no era él.
Hanna: si, si lo era
Hari: no, Hanna.
Hanna: si (tono burlesco)
Hari: ¡QUE HE DICHO QUE NO!
Todos quedaron sorprendidos, ni yo me reconocí en ese momento, ¿qué me está pasando?
Mama: discúlpate con tu hermana, AHORA.
Hari: perdón. (muy desanimada), iré a mi cuarto.
Papa: ¿no terminaras de cenar?
Pase del y subí a mi cuarto, cerré la puerta rápidamente y lágrimas comenzaron a caer, no sabía el porqué, solo sabía que necesitaba llorar, me apoye en la puerta y poco a poco me refala, hasta que caí y me quede sentada allí hasta que mis pensamientos se fueron, mi mente quedo en blanco, sentía como si fuera un zombi. Me levante fui a ducharme, luego de vestirme fui por mi teléfono, cuando vi la hora eran las 03:45 Am, no sabía en qué momento paso tanto tiempo, vi que tenía muchos mensajes de Mino y de Ji Ho. Solo tenía un mensaje de Ji Ho.
Mensaje:

Ji Ho: ¿qué tal si nos juntamos algún día?
Ji Ho: ¿Ocurre algo? (2 horas después del mensaje anterior)
Una sensación extraña recorrió mi cuerpo, como supo que ocurría algo, eso me dio miedo.
Hari: ¿como lo sabes?
Cerré el chat de Ji Ho y vi que tenía 30 mensaje de Mino, tenía más mensajes del que de mi madre, abrí el chat, de Mino, en todos los mensajes reflejaba que estaba preocupado por mí, pero me molestaba, porque quería alejarlo de mi vida, pero hablar con él lo acercaba más al punto de odiarlo. Necesitaba aire fresco, así que fui por un chaleco y Salí a dar una vuela, esta vez sí lleve mi celular, y deje una nota, no es primera vez que salgo a dar una vuelta en la madrugada, camine nuevamente sin rumbo, sin darme cuenta llegue al callejón, mire hacia todos lados y vi un grupo de personas acercándose, me trate alejar lo más rápido posible, pero me seguían rápido, así que decidí correr, miraba para atrás y ellos venían rápido caminando, choque con él, por mi cabeza paso “aquí morí”, levante la cabeza y era Mino, fue primera vez que me alegre de verlo pero una alegría sin camuflaje.
Mino: aquí estabas, te andaba buscando por todos lados. (me acaricia la cabeza tiernamente)
Me dedique a mirarlo como si un niño viera un caramelo gigante.
Mino: ¿ocurre algo?
Hari: algo así (voltee y los chicos se estaba alejando indignados, pero aun así nos miraban)
Mino: debes tener frio.
Se sacó su abrigo y me lo coloco, sentí como si estuviera en un drama.
Hari: gracias.
Mino: no es nada (toca mi nariz) la próxima vez que quieras pasear en la madrugada me avisas (sonríe tiernamente).
Volteo y comenzó a caminar, yo aun sin entender la situación me quede para allí, el volteo y me miro, se acercó y tomo mi mano y comenzó a caminar, yo no reaccione a nada, solo me dedique a mirarlo, no había nada abierto, así que de una máquina expendedora saco café en lata (las típicas de los dramas), me paso una de las dos latas que saco.
Hari: gracias.
Comenzamos a caminar, sin rumbo, o al menos yo, solo seguía a mino, llegamos a un pequeño parque, y nos sentamos en una banquita, se veía tan fresco y genial sentado, solo lo miraba.
Mino: ¿que ocurre? Hoy estas muy callada.
Hari: no es nada (mire hacia otro lado)
Mino: ¿aun estas asustada? (mira curioso)
Hari: un poco, la adrenalina aun me recorre.
Mino: creo que salir de noche no es la mejor idea.
Hari: es primera vez que me sucede.
Mino: siempre hay una primera vez para todo.
Solo me reí, sonaba a frase de Facebook, pero no se lo dije, vi que miraba mucho al cielo.
Hari: ¿te gustan las estrellas?
Mino: a decir verdad, me relaja, junto con el aire fresco de la madrugada. (cerro sus ojos)
Se veía tan genial, como si la vida le importara verga, solo se dedicaba a disfrutar los placeres de la vida, sentía un poco de enviada por lo relajado que se veía. Me miro muy curioso.
Mino: ¿porque me miras tanto?
Hari: te ves tan fresco y relajado.
Mino: el aire de la madrugada me relaja, este ambiente tranquilo me gusta.
Nos quedamos mirando unos segundos y una mecha de pelo interrumpió las miradas. Mino rápidamente lo corrió de mi cara colocándolo tras de la oreja, dejando su mano en mi mejilla, yo me sonroje sentí que el mundo se detenía a mi alrededor, en ese momento éramos él y yo, todo el odio que le sentía comenzaba a desaparecer sin dejar rastro. Mino solo sonrió, aun con su mano en mi mejilla, comenzó a acercarse, yo me congelé en ese momento, sentí su respiración tan cerca, hasta que sentí sus labios, tiernos, suaves. Solo cerré los ojos y de igual forma lo besé, su ternura e intensidad la reflejaba en aquel beso, con su dedo pulgar acariciaba mi mejilla, me sentía en tanta paz. Dejamos de besarnos, el me miro sin decir nada y beso mi frente, mientras se levantaba decía….
Mino: creo que deberíamos irnos. (estiro su mano en señal de que la tomara)
Hari: sí. (tome su mano)
No me reconocía para nada, fuimos hasta donde estaba su auto, me subí en el y me llevo a casa, no había nada más que miradas entre nosotros. Llegamos a mi casa, él se bajó a abrirme la puerta, Salí del auto, lo miré y dije…
Hari: gracias por todo.
Mino: no te preocupes, fue un placer. (sonrió tiernamente)
Hari: deberías irte ya.
Mino: luego de que entres. (asentí con la cabeza).
Camine hacia la puerta voltee y él estaba aún parado frente a la puerta del copiloto mirándome, me despide con la mano y el contexto de igual forma, entre a casa, aun sin poder asimilar todo, subí a mi cuarto me coloque el pijama y me dormí.


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